“Somos la cámara de gases del Estado de Chile” (Katta Alonso, dirigenta del Movimiento Comunidades por el Derecho a la Vida de Puchuncaví)
La comunidad de La Greda no se queda a brazos cruzados. Las incipientes respuestas del Estado de Chile ante el conflicto ambiental generado por la empresa Codelco Ventanas a comienzos del presente año, no hizo más que mostrarnos un problema existente que se presenta desde años atrás donde los pobladores del lugar no había sido tomados en cuenta. La única forma que esto se evidenciará fue a través de que se produjeran efectos perjudiciales notorios para la salud de quienes habitan entorno a estas empresas productoras de gran cantidad de emanaciones toxicas, afectando específicamente a la escuela de La Greda.
El conflicto ya se venia dando años antes pero justo 13 días antes en una visita de la Ministra de María Ignacia Benítez a la zona donde le toco encontrarse con protestas de vecinos, los cuales manifestaban, “Si sacan el colegio tienen que sacarnos a nosotros (…) ¿De qué sirven que cambien el colegio de localidad, si los niños a media tarde llegarán a nuestras casas? Está todo contaminado". Sucediendo a los días siguientes la intoxicación por la nube de gases tóxicos, Los apoderados de los niños afectados luego de este hecho salieron a protestar, ya que encontraban que la idea planteada por el Estado de cerrar del establecimiento iba en mal camino para solucionar el verdadero problema que existía.
Meses después y luego de análisis hechos por la autoridad sanitaria, saliendo en parte perjudiciales para los afectados de la escuela La Greda. Los 40 afectados presentan una querella en el mes de Junio en contra de la división de Codelco Ventanas.
La comunidad de La Greda comienza a organizarse cada vez más viendo que el Estado no se responsabiliza y avala “métodos proscritos institucionalmente” como plantea Merton, donde se aprueban valores culturales que instan a comportamientos desviados. De esta forma un grupo de apoderados y estudiantes llegan a ocupar el establecimiento educacional para exigir a las autoridades que clarifiquen el destino del establecimiento educacional, decisión que suponía llevarlos a 2 kilómetros del lugar, sitio igualmente contaminado.
Pero se repitió la historia. Nuevamente a fines de Noviembre se produjo una emanación de gases tóxicos y comienzan a aparecer otros actores sociales como los trabajadores de Codelco, que culpan igualmente al Estado por la falta de fiscalización a las empresas. Julio Araya, dirigente sindical de la Confederación de Trabajadores del Cobre (CTC) de la división Ventanas plantea “la instalación de familias que conviven a metros de esta instalación industrial que hay una responsabilidad de estado que no ha sido capaz hoy DIA de velar, mejorar y restringir aún más la norma”
Después de este último acontecimiento se dan acciones colectivas que plantean el comienzo de un moviendo social como define Toch, H. (citado en Iñiguez, 2003) “Un movimiento social representa un esfuerzo realizado por un número amplio de personas para solucionar colectivamente un problema que saben que tienen en común”. Acciones como una marcha espontánea por población La Greda y solicitud de plebiscito municipal vinculante, y además una pequeña protesta en Santiago en apoyo a la comunidad de la Greda.
Finalmente, ver como muchas de las respuestas sociales tienen un grado de emociones tal como plantea Melucci, las cuales son comunes en los actores y las cuales pueden trascender la geografía del lugar debido ha que existe un conflicto que esta en la base de los movimientos sociales, el problema social original como puede ser la frustración con la estructura social y económica que identifica a la colectividad.

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